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Con frecuencia, quienes participan en programas de voluntariado lo hacen con el sincero deseo de colaborar, aprender y vivir una experiencia con sentido humano. Muchas personas viajan motivadas por el interés de conocer otras culturas y realidades, compartir su tiempo y capacidades, y apoyar iniciativas comunitarias. Sin embargo, esas motivaciones, aunque genuinas y bien intencionadas, pueden estar acompañadas, consciente o inconscientemente, por ideas, creencias y percepciones profundamente arraigadas que influyen en la manera en que comprenden a las comunidades que visitan y en la forma en que se relacionan con ellas. Por eso, es importante reconocer y cuestionar esas ideas antes de emprender una experiencia de voluntariado.
Términos como «salvar» o «rescatar» parten del supuesto de que quienes viven determinadas realidades carecen de la capacidad para afrontar sus propios desafíos. Del mismo modo, el asistencialismo, cuando sustituye el fortalecimiento de las capacidades locales, puede generar relaciones desiguales y limitar la autonomía de las personas y las comunidades.
También es necesario reflexionar sobre el paternalismo, entendido como la tendencia a tomar decisiones por las personas y comunidades, asumiendo que no saben lo que realmente necesitan. Incluso la caridad y la beneficencia, aunque hayan sido importantes en distintos momentos de la historia, pueden resultar insuficientes cuando no reconocen a las personas como sujetos de derechos, con conocimientos, capacidades y posibilidades de decidir, construir y fortalecer sus propios procesos comunitarios.
Más que promover relaciones de dependencia, el voluntariado debe contribuir a fortalecer la autonomía, el respeto mutuo y la colaboración. Las comunidades no necesitan ser salvadas, rescatadas, ni ser objeto de lástima; necesitan ser respetadas, escuchadas y reconocidas como protagonistas de sus propios procesos de desarrollo.
En INEPAS creemos que el voluntariado debe ser una experiencia de encuentro entre personas, donde el intercambio, el respeto y la responsabilidad sean más importantes que la idea de «salvar», «asistir» o «rescatar». Por ello, hemos elaborado un Manifiesto sobre el voluntariado y la solidaridad, un documento que expresa los principios y valores que orientan nuestro trabajo junto a la niñez, la juventud y las comunidades con las que colaboramos.
Le invitamos a leer este Manifiesto y a reflexionar con nosotros sobre el verdadero significado de la solidaridad, el compromiso social y el voluntariado responsable.
María Antonieta Ixcoteyac Velásquez
Coordinadora General
INEPAS